Limpiador desengrasante casero a base de limoneno y alcohol

 



La obtención de Limoneno casera consiste en rallar la cáscara de limón, naranja o mandarina, evitando dejar la piel blanca propia de la cáscara. La ralladura se deja suspendida en alcohol etílico hasta que dicha sustancia cubra toda la cantidad de ralladura obtenida. Dicha mezcla se realiza idealmente en un frasco de vidrio transparente, de tal manera que se pueda monitorear su transformación. Resulta recomendable dejar la mezcla actuando entre 3 a 5 días, e ir agitando eventualmente. Hernández-Chavarría hace mención a una alternativa en la cual se puede acelerar la obtención del Limoneno por una leve emisión de ondas de calor en el microondas. Sin embargo, en este caso, acudimos a la espera y el ritual para obtener la mezcla.

Una vez haya pasado el tiempo requerido, se puede usar un velo para filtrar las cáscaras y obtener el líquido cítrico resultante. Se puede dejar por un día la mezcla en el frasco abierto, con el fin de permitir que el alcohol se evapore y quede más concentrada la composición aceitosa- cítrica propia del Limoneno.

Esta sustancia, además de contar con un olor agradable y vapor no tóxico, resulta bastante efectiva para limpiar tinta gráfica a base de aceite ya seca, limpiar mesas de trabajo, herramientas y matrices. De igual manera, opera como un eficiente desengrasante de matrices y superficies de entintado, sin embargo, debido a sus componentes cítricos y la volatilidad del alcohol, es inflamable, por lo cual se recomienda mantenerla alejada de la llama y altas temperaturas.

Para el presente proyecto, también se experimentó la posibilidad de obtener el Limoneno usando aceite de soya y aceite mineral. Estos componentes permitieron emitir las partículas cítricas de las cáscaras de manera efectiva y han resultado satisfactorios en la limpieza de tamices de serigrafía, especialmente con el uso de tintas más viscosas y de secado rápido como la tinta de Polietileno. De tal manera, los solventes derivados del Limoneno prometen una alternativa bastante ágil en la limpieza serigráfica con tintas grasas que en muchos casos, resulta bastante tóxica por el uso excesivo de Thinner, Varsol e Isoforona.

Pasos para la preparación:

1.  Rallar las cáscaras de los cítricos con un rallador metálico, o usar un pelador de cáscaras, de tal manera que sólamente se extraiga la parte pigmentada y se evite incluir la piel blanca. 



2. En un frasco de vidrio o plástico transparente, sumergir las cáscaras en alcohol etílico o isopropílico hasta que el alcohol cubra la cantidad de cáscaras extraídas.

 3. Dejar reposar la mezcla por mínimo 5 días, hasta que el alcohol permita extraer el limoneno de las cáscaras. 
4. Filtrar la mezcla, para sólo dejar el líquido pigmentado. Puedes contener la mezcla en un atomizador y así su aplicación en la limpieza de tintas será más controlada.



Efecto limpiador del limoneno en tinta litográfica remanente de procesos de impresión